Tres claves para que los niños no se desborden en llanto
04:00 PM / 17/04/2017-Doctora Ari Antúnez / Mariana Tello
Agencias

Hay momentos en que el niño llora por cualquier cosa, no permite que se le acerquen pero tampoco que sus padres se alejen demasiado. En ese momento los padres pueden sentirse estresados y confundidos ante la situación y sienten que es poco lo que pueden hacer.

Ari Antúnez, doctora especialista en el desarrollo del potencial humano presenta una serie de recomendaciones para lograr que los niños expresen sus emociones y no se desborde en llanto.

“Castigar a un niño por llorar ¡no funciona! Llora más o deja de llorar en el momento, por miedo, pero eso hace que reprima sus emociones, es decir, aunque no lo exprese con el llanto habitual, ¡se seguirá sintiendo mal! incluso peor.  Puede ser desesperante que llore mucho, no "todo" el tiempo (tu hijo duerme, come, y también se ríe)”, precisó Antúnez.

 

 

La especialista en el desarrollo del potencial humano explica que si se desea enseñarle al niño a controlar sus emociones, es necesario que los adultos controlen las tuyas,  serenidad,  respira,  y vuelve a respirar.

“Estando calmado,  puedes abordar la situación:  Lo primero es reflexionar,  tú como ma/padre, ¿realmente las necesidades,  la peticiones del niño son escuchadas en el momento preciso? ¿Cuál es el momento preciso? cuando el niño te da esas PRIMERAS señales de lo que está necesitando,  cuando lo pide la primera vez,  sin llorar... Muchos niños se comunican adecuadamente "mami PUEDO? "" papi dame"  piden con las palabras que manejan, la atención que requieren de sus padres y estos lo ignoran, al no responder a esa solicitud, el niño no encuentra otra opción más efectiva que el llanto. ¡Ese si da garantía que serán ESCUCHADOS!”.

 

La especialista plantea 3 claves para que los niños no se desborden en el llanto:

 

 

1. Atenderlo oportunamente.  Es importante comenzar a ponerle nombre a cada emoción. Muchos niños de los que lloran mucho, lloran cuando está decepcionado, aburrido, frustrado, etc, porque es la forma que tienen de de manejarlas por el momento, no pueden autoregularse, por eso, comienza a observar a tu hijo y a enseñarle a identificar cada emoción, porque con reconocerla, nos sentimos más aliviados: " eso que sientes se llama____ y cuando nos sentimos así podemos_____ ¿Qué podemos hacer cuando estamos en medio de esa emoción? por lo tanto,  la segunda estrategia es:

2. Comenzar con la Educación emocional.  Es importante ayudarlo a centrar su atención y energía en soluciones: "Si,  también quisiera ir al parque,  pero en este momento no podemos porque...¿Qué idea divertida se te ocurre que podemos hacer aquí en la casa?

3. Darle alternativas para solucionar. Es importante mamá, papá, que tengas claro que tu hijo puede que sea más emocional, más sensible que otros niños, y eso no es bueno o malo, todos tenemos derecho a ser diferentes en este mundo tan complejo y diverso. También es importante reflexionar, ¿Qué tan empático eres con el llanto de tu hijo? Esa razón por la que llora, para un adulto, puede ser tonta, pero para un niño pequeño es una razón válida. Intenta que tus palabras con suelen en vez de herir. Ejemplo: "Si, ese muñeco es muy bonito, a mí también me gusta" en vez de "No llores, ¡tienes varios ya en casa!. Tu hijo irá creciendo, y poco a poco con tu ejemplo y acompañamiento ira aprendiendo cómo manejar la tristeza y frustración. Atención: si tu hijo además de llorar tiene baja autoestima, no se cree inteligente, nada le entusiasma, no le interesa jugar, se aísla, tiene mal concepto de sí mismo, entre otros, es necesario que lo lleves a consulta, con un psicólogo.

 

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