Experto: Jugar en familia favorece la comunicación
10:00 AM / 21/04/2017-Mariana Tello
Agencias

El juego entre padres e hijos hace a los niños más felices, imaginativos y tolerantes. Los niños que juegan con sus padres tienen también más éxito en la escuela, según los expertos.

 

La psicóloga Yajaira Nucette expresó a PITOQUITO que "el disfrute en familia debe recuperarse porque permite intimidad familiar, confianza y mejores procesos de comunicación”.

 

 

 

Aunque el  juego es imprescindible para el desarrollo de los niños, los padres dedican  poco tiempo a jugar con sus hijos. Es importante que los progenitores recuerden que “el juego tiene la función primordial de generar un aprendizaje significativo. A través de él, el niño aprende a conocer su entorno, a conocerse a sí mismo, asimila, interpreta y responde a los estímulos sensoriales provenientes de su ambiente, conoce y aplica normas o códigos sociales, manipula, construye y procesa sus emociones a través de la experiencia”, expresó a PITOQUITO la psicóloga Vanessa Muñoz.

 

El proceso no debe ser complicado, lugar es sencillo y solo exige 5, 10 o 15 minutos al día para conseguir los beneficios que aportan el juego y los juguetes en los niños.

 

Para la docente Kharina Hernández “el juego entre padres e hijos fortalece vínculos afectivos entre ellos a parte de fomentar seguridad, confianza y una forma oportuna para conocer reglas y normas. Además es un tiempo seguro de carcajadas, diversión y libertad”.

 

 

Te presentamos 10 principios fundamentales del juego familiar

 

 

 

1 Constituye un escenario de comprensión y comunicación ideal que potencia el aprendizaje espontáneo en los niños.

 

2 Representa un contexto único para la interacción entre padres e hijos, que promueve el aprendizaje y la autoestima tanto en los padres como en los hijos.

 

3 La vivencia de apegos afectivos positivos y seguros con los padres que potencia el juego familiar facilita el intercambio de experiencias y aporta tranquilidad y confianza a los niños.

 

4 La familia es el contexto de desarrollo y realización personal idóneo para que el niño desarrolle una imagen de sí mismo y del mundo que le envuelve. Las interacciones que se dan en el juego familiar potencian las relaciones sociales (afecto, comprensión y adquisición de reglas sociales y lingüísticas) y crean oportunidades para explorar, aprender y refinar habilidades sociales.

 

5 El juego compartido pone en práctica las emociones de los niños. A través de estos intercambios los niños aprenden a influir en los otros, a regular sus emociones, a tener más control emocional y a reconocer las señales afectivas y emociones ajenas.

 

6 El juego familiar estimula la imaginación de los niños ya que el ambiente que establecen las interacciones padres-hijos favorecen la experiencia vital del niño y permiten relacionarse creativamente en su relación con el mundo real lo que, posteriormente, le permitirá acceder a la vida cultural. Además, los niños con más imaginación son menos agresivos, más tolerantes y tienen mayor éxito en las tareas escolares.

 

7 Los niños que muestran afectos positivos en las interacciones con sus padres son valorados como más populares frente a los que muestran emociones negativas.

 

8 El juego interactivo padres-hijos promueve la capacidad de concentración y atención entre los pequeños.

 

9 Compartir tiempo de juego con los hijos permite pasar de la pasividad a la actividad. El juego familiar convierte las experiencias sociales pasivas en situaciones activas y placenteras y elimina los sentimientos negativos asociados.

 

10 Los padres que más se implican en el juego de sus hijos tienen muchas más probabilidades de criar un hijo feliz.

 

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