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Actualizado hace 61 minutos

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Experiencia Panorama
10:30 AM / 15/10/2018
La nota verde: Experto asegura que en Maracaibo apenas tenemos un 2% de áreas verdes
María G. Fuenmayor
Archivo

Maracaibo, una ciudad que sufre por la constante tala de árboles, tiene un área verde muy baja y esta carencia se debe a que en lugar de sembrar árboles, los cortamos.

El botánico Miguel Pietrangeli aseguró que en la ciudad deberíamos tener entre 20 y 25 metros cuadrados de áreas verdes por habitante y apenas tenemos un 2%.  

“Lo que sucede en Maracaibo es que están matando muchos árboles, en especial en patios y corredores cerca de casas”, sostuvo. 

La poda agresiva se ejecuta con frecuencia en Maracaibo hacia cualquier tipo de árbol y es motivada por múltiples razones; ya sea la cantidad de hojas que deja caer de manera estacional o los mitos que se forman en torno a ellos, como con la ceiba.

Denunció que la población está “haciendo con los árboles lo que quieren y se están sacrificando muchos árboles que probablemente con una poda se pudieran mantener” porque no hay autoridades que regulen la situación.

“Esos árboles no están molestando ahí y las personas los cortan simplemente porque están haciendo sucio o porque se cree que pueden atraer animales como ratas; también, porque la gente tiene miedo de que los delincuentes se escondan, pero eso ya no es poda, eso es asesinato de los árboles”, sentenció.

El experto distingue la poda, que es necesaria para la vegetación, del asesinato de árboles que es cuando se tala un árbol sin un motivo válido.

Cada árbol en su lugar

Una de las razones por las que más se cortan árboles en la ciudad es porque se plantan debajo del tendido eléctrico. Pietrangeli indica que esto se debe a que se eligen especies inconvenientes para la zona. 

“Muchas veces se plantan árboles que no son adecuados para el área; por ejemplo, cuando siembras un samán en una acera de dos por dos, ese árbol no es el ideal para esa zona porque este crece 20 metros y no puede estar ahí”, explicó.

Hace poco vio un apamate que estaba invadiendo el cableado eléctrico y este no se puede sembrar debajo de las líneas eléctricas porque “no es compatible”.

“Plantaron un árbol que no era adecuado cuando hay árboles pequeños”, añadió. Por eso concluyó que la arborización requiere planificación, conocimiento y mantenimiento para diferenciar muy bien las zonas y sus necesidades. 

“Tiene que ver si son parques, si son plazas, si son corredores viales, si son avenidas pequeñas o grandes… cada árbol en su sitio”, apuntó.

Otros de los argumentos para la tala, como las hojas o los animales, pueden solucionarse sin afectar la vida de los árboles. 

“Hay muchas leyendas urbanas y por esas razones se han sacrificado muchos árboles; entonces, disminuye el área verde sin razón porque eso se puede combatir de otras formas”, expuso.
Por ejemplo, Pietrangeli aconseja envolver el árbol con latas para que las ratas no escalen y hacer compost con las hojas que caen de estos.

“Con las hojas que bota un árbol se puede hacer compost. Todos esos desechos vegetales tú los puedes reunir y realizar este compost, el cual te sirve para abonar los árboles”, reveló.

Detalló que los beneficios que aporta un árbol son muchos, entre los que están el hecho de que mejoran el clima, dan tranquilidad a las mentes, absorben el polvo atmosférico, son una barrera contra el sonido y hábitat para la fauna. 

“La arborización urbana aumenta la calidad de vida. Cuando ves cosas lindas, te tranquilizas,  tu mente se calma y segrega otras hormonas, mientras si ves un basureros quemándose, ¿qué es lo que sientes?”, reflexionó.

Poda consciente

Para quienes se interesan en una poda adecuada, existen las podas de formación, embellecimiento y mantenimiento; quienes la practican aprenden la forma correcta de cortar un árbol para evitar hacerle daño.

Manifestó que con el método ideal se hace uso de insecticidas y antibióticos para que el árbol no sufra por la poda. 

Para volver a tener un árbol frondoso como el que se tala, deben pasar entre 10 y 15 años; sin embargo, con la poda se “le hace un cariño al árbol” y su crecimiento dependerá del riego y fertilización.   

“Si le haces mantenimiento preventivo y lo desmalezas, el proceso puede ser muy rápido”, destacó Pietrangeli.
 

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